Este blog continúa en: Lights and shadows keep on changing

miércoles, 21 de julio de 2010

Contradicciones


Alguien un día me dijo que las grandes batallas se libran en nuestros corazones, que nosotros mismos escribimos nuestra propia historia mediante nuestras acciones pero que son los sentimientos las que las interpretan.
A veces, las acciones y los sentimientos se contradicen. Unas nos impulsan a seguir adelante, a luchar con fuerza por aquello que nuestra alma pide a gritos. Unas se niegan a olvidar, encerrándolo todo a salvo de las otras, más pesimistas... o quizás... más realistas. Más lógicas, más sensatas.

¿A qué hacer caso? Hace tiempo que me perdí en esa decisión. Me perdí yo misma y ahora siento que me dejo llevar en una corriente. Una marea incesante y turbia que te deja sin sentido, lo suficiente para estar despierta y ver como desaparece aquello que deseaste.

Me consideraba valiente, fuerte, pero me he ido decepcionando y ahora se que no lo soy. El miedo me vence cada vez que intento alzarme. Los continuos intentos para no errar en cada paso que doy... la mayoría fallidos.

¿Algo más?
Si... dejar todo mi mundo hasta ahora. Unos cuantos kilómetros... solo unos pocos... ¿Quién se dejará vencer por ellos? En esto no pienso rendirme, pero no puedo decidir por el resto...
Espero que la mudanza no cambie demasiado las cosas.

viernes, 16 de julio de 2010

Sombras

Me encuentro desorientada. Mi mundo sigue estando ahi, se sostiene de la misma manera que ha estado siempre, pero ha cambiado. Mi mirada no consigue encontrar la de aquellos que antes estaban.
No se como sentirme, quiero reir, quiero llorar. A veces quiero salir a la oscuridad de la noche sola y otras sentirme acompañanda de aquellos que tanto añoro.Todo se tambalea, se pierde. ¿He perdido el deseo que me hacía fuerte? ¿Me he perdido a mi misma? Me siento... pero diferente. ¿He cambiado yo o ha cambiado mi alrededor? Ya no se si tengo que decir "lo siento" o perdonar a los demás.

Vuelvo a sentir el pasado que creí que no volvería a tener que vivir y no estoy segura querer repetirlo. No encuentro las ganas de brillar, ni siquiera encuentro un pedacito de luz que sacar a relucir. Los borradores se acumulan en mi mesa: hojas rasgadas, tachadas o arrugadas. No se, quizás necesite seguir perdida más tiempo hasta encontrarme donde menos lo esperaba. Quizás debería descolgar el telefono y pedir ayuda. Una mano amiga, una cálida caricia, un beso en los labios. Alguien que encuentre mi sonrisa, que me indique el camino que estoy siguiendo sin saber siquiera que estoy avanzando.


Me da miedo irme. No quiero perder mi vida, no quiero perderte, Wanda. Me niego, si te pierdo a tí desapareceré por completo. No como todos los que se quedaron por el camino. No eres reemplazable, nada sería lo mismo. Una promesa, simple, sencilla: prohibido olvidar. Si no olvidamos, nunca lo perderemos. Siempre vivas la una en la otra. ¿De acuerdo?
Gracias a aquellos que se siguen aferrando a uno de esos pequeños y afilados salientes sin mirar hacia el fondo del precipicio: los que siguen conmigo.

domingo, 27 de junio de 2010

Lágrimas eternas

Antaño, la Tierra vivía en su perfecto equilibrio, naciendo y muriendo cada día para continuar fluyendo. Cada ser daba paso a otro, moría y volvía fielmente a Ella para volver a darle vida.

Pero ese frágil equilibrio fue quebrado. El ser humano cada vez la restringía más y más, reduciéndola. Necio y egoísta, la destruye, somete y aniquila... Pero también olvida.
Desde su ignorancia y su miedo gobierna cegado. Sigue devastando su propio hogar y, cuando muere, no regresa para enmendar sus delitos. Su rudo cuerpo no libera a su alma y ella yace, llorando, viendo cómo su Madre muere lentamente. Llorando por toda la eternidad...

Y se dice que el lobo aúlla por las noches, uniéndose a sus llantos.
Y que el agua cae para borrar sus lágrimas.
Que los cisnes cantan antes de morir para recordarlas que ellos no olvidan,
Que las hojas caen para abrigarlas
Y que las flores se cierran en señal de duelo, cuando la noche se alza y las estrellas brillan en lo alto, acompañándolas en su tristeza eterna.

martes, 22 de junio de 2010

Hipocresía

Yo, que escribía sobre el odio, aborreciéndolo...
Resulta que el dolor que causan algunas personas en ti alimenta ese odio... te ciega... te asusta, tanto que te lleva a no ver más allá de ese miedo. Y de repente, te ves cayendo. Te aferras a lo que ves accesible, cercano en ese momento y sólo quieres sujetarte fuerte cuando resulta que estabas bien segura, con los pies firmes bajo el suelo, y estabas empujando al resto al vacío...

Y cuando ves lo que has hecho, ya es tarde. Tu propio odio se vuelve contra ti hasta sentir el más profundo aborrecimiento... Te has convertido en aquellos que te hicieron daño y en los que juraste no imitar jamás...

domingo, 20 de junio de 2010

Mariposas ahogadas en un tintero

Hola de nuevo. Os presento un fragmento de lo que fue la última lección de clausura para los graduados de todas las filologías de la Universidad Complutense de Madrid de la promoción 2010, entre los que se encontraba mi hermana -filología árabe-, impartida por Ángeles Caso, escritora, periodista y traductora española. Por desgracia, es demasiado largo para copiarlo entero, pero realmente me encantó. Se titula "La necesidad de la ficción" y, desde "la novela ha muerto" hace una reflexión sobre la necesidad de la novela en nuestras vidas y rechaza rotundamente la afirmación anterior. Espero que os guste tanto como me gustó a mí y que sepáis ver la verdad en sus palabras:

La belleza de la escritura no tiene que ver con la banalidad de lo "bonito", de lo agradable y biensonante. Sino con la justeza, la exactitud con la que podemos nombrar el mundo. En ese sentido, cada vez que un escritos se coloca ante un trozo de papel o una pantalla de ordenador, se convierte en Adán y Eva poniendo por primera vez nombres a las cosas. Nombrar el mundo. Saber que cada objeto, cada sentimiento, cada razonamiento, cada sensación requiere sus propias palabras, que deben ser ésas y no otras. Las más justas, por lo tanto las más bellas. Ser consciente de que las palabras son sagradas, porque son probablemente el mayor privilegio que se nos ha concedido a los humanos sobre el mundo, el único instrumento que nos sirve para comunicar el conocimiento, la reflexión, el pensamiento, la experiencia, la memoria, para recrear nuestra felicidad y exorcizar nuestro dolor. Aunque también sea un arma arrojadiza que podemos utilizar contra los otros y, en el fondo, contra nosotros mismos. Olvidarnos, mientras estamos delante de nuestro trozo de papel o de nuestro ordenador, del alboroto incesante en el que vivimos, ese ruido agotador de palabras ajadas, degradadas por el mal uso, por la vacuidad del discurso de los políticos, de los tertulianos, analistas, vendedores, escribidores, contadores y opinadores de toda índole, por la zafiedad de nuestra propia palabrería en nuestra vida cotidiana.

[...] ¿Cómo arreglarnos hoy en día cuando la nada parece mantenerse más allá de un suspiro? Hemos visto corromperse las ideas, venderse los principios éticos, humillarse las revoluciones, ensangrentarse las tierras sin ningún heroísmo que pueda rescatar a nadie ni nada del dolor... Hemos visto cómo se abrían los cielos y caían de ellos no sólo las hordas de los ángeles condenados, sino también los tropeles de los gloriosos y hasta los propios dioses. Sin certidumbres, sin creencias intocables, desmoronándose a nuestro alrededor todo aquello que nos sostuvo durante siglos como individuos y como sociedades, ¿es posible crear mundos que se sustenten sobre el fragilísimo cimiento de las palabras, sobre la tela sutil y vaga del pensamiento? Mi respuesta es que, a pesar de todo, sigue siendo posible. Con mayores dificultades que antes, pero aún posible. Mientras estemos necesitados de historias que nos certifiquen nuestra condición de individuos inmersos en una comunidad, la de los seres humanos, mientras nos haga falta ampliar nuestra visión del mundo, completarnos a nosotros mismos, mientras busquemos el orden oculto de la vida, habrá ficción, habrá novelas. Y, quizá. precisamente por nuestro desconcierto, sintamos ahora más que nunca la urgencia de ellas.

[...] Y a ustedes, precisamente a ustedes, los lectores -y también a nosotros, los escritores, que al fin y al cabo sólo somos lectores más atrevidos o más envidiosos- permítanme que les dedique para terminar mis reflexiones estas gozosas palabras de Virginia Woolf: "A veces he soñado, al menos soñado, que al alba del último juicio, cuando los grandes conquistadores, los grandes legisladores, los grandes hombres de Estado lleguen a recibir su recompensa -sus coronas, sus laureles, sus nombres grabados para siempre en el mármol imperecedero-, el Todopoderoso, cuando nos vea llegar a nosotros con nuestros libros bajo el brazo, se volverá hacia Pedro y dirá, no sin cierta envidia: "Mira, estos no necesitan recompensa. Aquí no tenemos nada que darles. Han amado la lectura".

A todos los que aman la lectura, que sigan leyendo hasta el fin de sus días. A los que, como yo, les guste además escribir, lo sigan haciendo por siempre, desde el amor por crear y aflorar lo que nunca antes habías conseguido expresar.
La escritura, en mi caso, es una anestesia para mi alma, pudiendo curar parte del dolor que la atraviesa, canalizándolo a través de la tinta de mi bolígrafo hasta la hoja de un papel, donde quedará, prisionero, destinado a ser olvidado. Es el único método por el cual me atrevo a decir las palabras que nunca salen de mis labios, donde la verdad es suprimida por un simple "nada" cuando alguien te pregunta qué te pasa. Es el peso del silencio provocado, de los sentimientos que quieren ser olvidados, de las verdades innegables... todo ello condenado a vivir en la oscuridad de un viejo cajón lleno de polvo... Son las mariposas ahogadas en un tintero.

jueves, 17 de junio de 2010

Marionetas

Hace unos días leí un artículo un tanto pesimista sobre el amor. Exponía que, cuando estas con esa persona a la que amas, actúas de manera distinta que con el resto, no eres tu mismo. Ya sea por intentar que se fije en ti o al pensar que tal rasgo tuyo no le va a gustar, consciente o inconscientemente cambia tu forma de ser... hasta que es demasiado tarde: te quedas colgado de unos hilos y no eres capaz de soltarte. No puedes escapar de esa faceta que tú mismo te has creado, no puedes huir de tu propia mentira. Te conviertes en una marioneta a su voluntad.



Bien, quiero proponer otra visión del amor, otra visión también con marionetas:
Como marioneta que eres, alguien te ha creado con algún motivo, ha colocado cada pieza con una función determinada, ha pincelado cada rasgo desde una voluntad.
Llega el día en el cual descubres ese objetivo por el cual existes. Ya no hay nada más en ti que lograr realizar aquello por lo que has sido creado: estar con él. Él o ella es tu vida, tu causa de ser. Todo cobra sentido, pero... ¿La otra marioneta fue creada para estar contigo? No puedes culparla de su rechazo... no está en ella amarte. Sin embargo... ya la has visto, has quedado cegada. Has descubierto tu fin y no puedes lograrlo. Tu creador te enseñó la vida, pero no te creó para ella...

Ahora... ¿Estoy de acuerdo con alguna de ellas? No, pero a veces no puedo evitar sentirme así. No puedo dejar de pensar que pusieron en mí las piezas equivocadas. Me hicieron para estar con él, pero yo no encajo en su vida...
Pero no vale venirse abajo... ¿Quién dice que solo hay un único final? ¿Una sola respuesta? ¿Un solo o no? Simplemente... tienes que seguir buscando el lugar donde puedas realizar tu pequeña función: el escenario adecuado, el público adecuado... el acompañante adecuado.

martes, 1 de junio de 2010

Odio


"Dejad de gritar... por favor... no gritéis más..."


El odio nos convierte en ciegos. Se inyecta en nuestros ojos anulando la pureza de los mismos. El odio... hacia tantas cosas. ¡El odio no tiene sentido! Odio... "a qué" no sería la pregunta, sino, "por qué".
Hoy subía en el ascensor y leí escrito en el cristal "matar a los moros"... Seguro que lo ha escrito un "chaval" que no tiene ni idea de nada... ¿A estas alturas? por favor... ¿De dónde lo has aprendido, de tu padre? Ya eres mayorcito para tener criterio propio y no aceptar valores sin sentido, sin informarte... ¡Sin tener razones! ¿O es que alguno tiene alguna razón para querer matar a alguien? Ya ni siquiera ponen "putos moros" no, ya pasamos a la aniquilación... ¡Una vida! ¿Por qué? ¿Por tener la piel de tal color? ¿Los rasgos de tal lugar? ¿Una religión que no sea la tuya? En serio que consiguen que sienta verguenza por que existan tales pensamientos. ¡Tanta injusticia! ...tan poca benevolencia.
Miradas de reproche, abucheos, palizas... tanta estupidez junta por tener la mente tan cerrada.

Esos ojos... Supongo que muchos conoceréis la imagen original, a la famosa "niña afgana", la portada de National Geographic más vista en los 114 años de existencia de dicha revista. Fotografía tomada en junio de 1984 en el campamento de refugiados Nasir Bagh de Pakistán durante la guerra contra la invasión soviética. Unos ojos que reflejan las consecuencias del odio de los hombres...

Sí, lo reconozco, me obsesiona esa foto. Para mí, los ojos son la parte más importante del cuerpo y la más expresiva si se sabe leer en ellos... Llevo mucho tiempo intentando escribir algo al respecto, pero aún no he conseguido nada bueno, seguiré en ello... ¡Ah! ¡Buenas noticias! Este verano seguramente empezaré a trabajar en Greenpeace ^^

A todos los que también esten con selectividad (y a los que no) ¡Animo! y mucha suerte =)

lunes, 24 de mayo de 2010

"Amor"


Cada vez me cuesta más encadenar esa parte que te pertenece. Me muerde y me desgarra desde dentro, lucha contra mi piel para mostrarse, pero aguantaré... Las gotas de sudor seguirán corriendo por mi frente, porque se que si mi atormentada muralla es vencida, saldrá más poderosa que nunca a luchar contra tí. Buscará el lugar que por derecho le pertenece, aquel por el cual ha nacido. Y su derrota acabaría conmigo también. Si no gana su última batalla, si no consigue hacer honor a su nombre, se marchitará arrastrándome con ella...

... porque mi amor no conoce otro nombre que no sea el tuyo.

sábado, 22 de mayo de 2010

(...)

Quiero escribirte a . Quiero decirte estas palabras estando a tu lado, pero no encuentro el momento adecuado y el valor me ha abandonado. Pensaste que era una tontería, pero sigo teniendo miedo a perderte y el miedo me sigue ganando...
Poco a poco he ido inhalando tu aroma hasta no poder sentir otra cosa.
Ya no necesito días soleados ni que la lluvia deje de caer, solo te necesito a tí. No podría pedirte nada, no querría pedírtelo. Realmente no quiero, no lo necesito. No necesito saber que mis labios estarán acompañados, no ahora.
Me siento privilegiada por cada segundo que me dedicas. Cada sonrisa tuya derrite parte del hielo de mi alma. Cuando me buscas me parece que vivo en el más maravilloso sueño que alguien pudiera tener. Siento celos de absolutamente todo lo que te rodea.

Me desorientas, ¿Sabes?. Nunca he sabido qué piensas. Realmente me gustaría hablar contigo de todo esto, de tí. No se si leerás esto, pero espero que sepas que lo he intentado. He intentado olvidarme... y no puedo. Es parte de mí, eres una parte de mí. Una parte que no puedo perder.

Todo... nunca antes había entendido esa palabra tan bien como ahora. Eres el único protagonista de mis sueños y cuando mi mirada se alza hacia el futuro, no soy capaz de ver nada más salvo tu suave rostro iluminado por esa sonrisa que me deja sin aire. Déjame demostrarte que puedo hacerte feliz día a día. Déjame intentar que me veas como yo te veo a tí. Déjame darte todo lo que tengo...



Lo siento, lectores, pero tenía que escribir aquello que estoy deseando decir... y lo que me sigo callando. Me gustaría poder decirselo todo más claro, sin adornos, sin secretos... pero no me atrevo.
Seguiré escribiendo como siempre, aunque no tan amenudo como quisiera. Un saludo y gracias especialmente a todos los que me ayudan a llevar esto, ya sabeis quienes sois ^^
Gracias Wanderer porque siempre has estado conmigo y se que siempre lo estarás. Uhibuki qalbi.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Horas muertas

Camina sin prisa por la calle, mirando al suelo. El fuerte viento arrastra nubes grises sobre su cabeza. Su pelo recogido en un moño improvisado y mal hecho se escapa de sus ataduras para zarandearse sobre su cara. Ojos vidriosos clavados en el suelo borroso. El sol está oculto por la tormenta.
Suena el móvil. Sin detenerse y tras inspirar aire profundamente descuelga para oír voces gritándola al otro lado del teléfono. Desesperada, las carpetas y los apuntes se le caen al suelo. Se despide bruscamente y cuelga para perseguir a los papeles que bailan por la acera. Se incorpora con las voces aún rondándole por la cabeza. No sabe cuánto lleva ya andando, no se fija por dónde va.... Para ella el día ya ha acabado, solo quedan horas vacías... Sus días terminan cuando se despiden. Amanece para él y anochece demasiado pronto, el resto de las horas muertas carecen de sentido...
Cegada para todo lo demás.

sábado, 8 de mayo de 2010

Reflejos

Es patético, ¿verdad?.
Vivir tu vida guiada por una vana esperanza...
en una promesa que nunca se hizo,
en algo que solo pueden ver tus sueños.

Despedida

En un súbito impulso se abrazaron, se abrazaron, se abrazaron. Metiendo cada uno en su pecho el del otro hasta besarse con los corazones. Se sintieron latir, se soltaron y, sin más palabras, subió al coche. Las dos miradas se abrazaron aún a través del cristal mientras su figura se iba quedando atrás...

La sonrisa etrusca, Jose Luis Sampedro.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Muros


Tan dificiles de levantar... un ladrillo tras otro, piedra tras piedra, tiempo... dolor.
Tan fáciles de destruir. Su voz, su risa,
perderme en la tierra de sus ojos...
¿Por qué de lo único de lo que estoy segura... no es posible?
¿Por qué vi todo esto?

Lo retomaré, lo prometo, pero ahora soy incapaz de continuarlo.
Solo quiero que no se pierda lo que siento e intnentar expresar cómo mi mano intenta coger la nube llevada por el viento...
Abriéndome paso entre las tinieblas del miedo.