Me encuentro desorientada. Mi mundo sigue estando ahi, se sostiene de la misma manera que ha estado siempre, pero ha cambiado. Mi mirada no consigue encontrar la de aquellos que antes estaban.
No se como sentirme, quiero reir, quiero llorar. A veces quiero salir a la oscuridad de la noche sola y otras sentirme acompañanda de aquellos que tanto añoro.Todo se tambalea, se pierde. ¿He perdido el deseo que me hacía fuerte? ¿Me he perdido a mi misma? Me siento... pero diferente. ¿He cambiado yo o ha cambiado mi alrededor? Ya no se si tengo que decir "lo siento" o perdonar a los demás.
Vuelvo a sentir el pasado que creí que no volvería a tener que vivir y no estoy segura querer repetirlo. No encuentro las ganas de brillar, ni siquiera encuentro un pedacito de luz que sacar a relucir. Los borradores se acumulan en mi mesa: hojas rasgadas, tachadas o arrugadas. No se, quizás necesite seguir perdida más tiempo hasta encontrarme donde menos lo esperaba. Quizás debería descolgar el telefono y pedir ayuda. Una mano amiga, una cálida caricia, un beso en los labios. Alguien que encuentre mi sonrisa, que me indique el camino que estoy siguiendo sin saber siquiera que estoy avanzando.

Me da miedo irme. No quiero perder mi vida, no quiero perderte, Wanda. Me niego, si te pierdo a tí desapareceré por completo. No como todos los que se quedaron por el camino. No eres reemplazable, nada sería lo mismo. Una promesa, simple, sencilla: prohibido olvidar. Si no olvidamos, nunca lo perderemos. Siempre vivas la una en la otra. ¿De acuerdo?
Gracias a aquellos que se siguen aferrando a uno de esos pequeños y afilados salientes sin mirar hacia el fondo del precipicio: los que siguen conmigo.