
sábado, 30 de octubre de 2010
Lluvia

jueves, 21 de octubre de 2010
Cobijo
Porque la distancia es aquella que nosotros mismos queramos crear, porque el vacío y el silencio nunca existen si cabe un lugar en el alma de calor y recuerdos.
Como comprenderás, Wanda, nunca escapaste de la mía.

Dejemos nuestros sueños volar y un día volaremos con ellos. Gracias por todo. Gracias por no dejarme ir. Revivamos aquel día en el que el atardecer y el agua del mar nos regalaron la más pura de las alegrías ... hasta que la vivamos de nuevo ^^
martes, 19 de octubre de 2010
Helada temprana
Aquellas palabras taladraron su mente hasta adherirse en lo más profundo de ella. Con la mirada perdida en el suelo caminaba hacia la salida, sin fuerzas, sin prisa... sin ningún motivo más que por el de darse por vencida allí donde no pudiera nadie darse cuenta.
A trompicones llegó hasta la fría puerta de cristal y la empujó débilmente con la mano. El fuerte viento terminó de deshacer su torturado moño haciendo que su propio cabello la golpeara una y otra vez en la cara. Sus ojos, vestidos con un velo de lágrimas, atravesaron la calle sin mirar a ningún punto fijo. Las carpetas cayeron al suelo al no verse domadas por ninguna fuerza y en el golpe se abrieron, haciendo que multitud de papeles echaran a volar arremolinándose en el aire cargado de aquella ciudad. Los siguió con su triste mirada, sintiendo que sus sueños rotos alzaban el vuelo junto con ellos, huyendo lejos de ella, quizás, a algún lugar donde la esperanza todavía se albergara en el corazón de los valientes, donde las palabras tuvieran sentido.
Momentos antes...
Con un fuerte dolor en la garganta y un profundo dolor en el costado, llegó por fin corriendo a los escalones de mármol de aquél edificio. Los subió lo más rápido que pudo y se introdujo en él caminando lo más discreta y rápidamente le permitían sus piernas. Apretaba con fuerza las carpetas contra su pecho sin saber muy bien si lo hacía en mayor medida para que no se le cayeran o para que el corazón no se le saliera del pecho o, al menos, que nadie notara cómo latía desbocado a través de su camisa.
Aún jadeando llamó a la puerta y esperó respuesta. Tras unos hirientes segundos en los que creyó venirse abajo escuchó un 'adelante' a través de ella. Cogió el frío pomo con sus temblorosas manos y se adentró en la habitación, respirando la última burbuja de esperanza que residía en ella.
"Los pájaros saben que no hay invierno que dure cien años y que, al pasar la tormenta, la primera semilla que brota es el sol"
Francisco Morales Santos
domingo, 3 de octubre de 2010
Sonidos de Zain
Poco a poco, iremos llenando de diferentes sonidos a la pequeña Zain. Espero que os guste. Ya sabeís, http://sonidosdezain.blogspot.com/
martes, 21 de septiembre de 2010
Madrid
Salgo del edificio cuando todos entran. Los penetrantes rayos del sol naciente atraviesan mis pupilas, cegándome por un momento. Con una sonrisa atravieso la calle que se empieza a llenar de gente. El sol comienza a aparecer, haciendo presencia entre los altos edificios. Me encojo aún más dentro de mi chaqueta ante el aire helado de la mañana. Los últimos coches pasan ya con la luz en rojo. Los tacones golpean las aceras y la gente se esquiva para no chocarse. La ciudad comienza a apagar sus luces después de una noche tan viva como el día.Sorteando las manos que intentan hacerte coger periódicos y publicidad en la boca del metro, bajo las escaleras mecánicas adelantando a los que esperan que las escaleras sean las que les bajen a ellos. El calor agobiante del metro me golpea y me quito la chaqueta rápidamente mientras sigo bajando hacia las profundidades de la ciudad. El sonido del tren que llega me hace correr y entro en él justo cuando las puertas se están cerrando. Busco un asiento libre junto a la ventanilla. Apoyo la cabeza sobre ella y, adormilada, miro como dejo atrás la oscuridad de los túneles. Enciendo el reproductor de música y pongo mi propia melodía a cada estación. El largo trayecto acaba sin apenas enterarme de que lo he recorrido. Me bajo tras el silbato y subo andando tantas escaleras como antes. Jadeando, vuelvo a salir a la calle y a resguardarme en la chaqueta. El paisaje ha cambiado. Los árboles crecen entre las farolas. Las calles ahora son estrechas y los coches avanzan solitarios. Los niños toman de la mano a sus padres y las señoras tiran de sus perros para que entren de nuevo en los pisos. Los pasos me dirigen hacia el parque sin concentrarme en ellos. La hierba crece alrededor del lago de un color verdoso. Me lleno de arena y barro y zapateo al salir de nuevo a la acera para sacudirme. Subo la última cuesta y miro hacia atrás antes de abrir la puerta. Suspiro. Con los dedos agarrotados del frío meto la llave en la cerradura. Sí, sin duda voy a echar de menos muchísimo la ciudad.
domingo, 19 de septiembre de 2010
Tan sólo un poco de lo que te debo
Pero la luna ilumina con su magia la noche, ataviada con estrellas. Vestida tan solo con una suave falda de nubes blancas me sonríe a través de tus ojos. Su dulce voz, sostenida por el hálito fresco del crepúsculo, fluye a través de tus labios. Mi soledad es amparada por tus brazos, seguros en su labor, disolviéndola, disolviéndome contigo. Y los restos de amargo sufrimiento son lapidados con tus besos.
Sin todo esto no sabría enfrentarme al frío mundo que se esconde ahí fuera, aquel que no puedo cambiar y que mata mi ilusión con cada atardecer. Porque si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?
Incluso tras todo este tiempo
El Sol nunca dice a la Tierra «estás en deuda conmigo».
¡Observa lo que ocurre con un Amor como ese!
Ilumina todo el Cielo.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Silencio
-¿Qué necesitas?
Esa pregunta se clava en tu mente, se repite, una y otra y otra vez. Intentas buscarle respuesta. Acosas a tu mente para que la encuentre, pero ella sigue completamente apática, vacía, en silencio. La sigues atacando hasta que la cabeza te da vueltas. Una bruma espesa y oscura, la misma que te ha perseguido a lo largo del día, entra en tí. Sientes cómo su frío se extiende, alimentado por tu tristeza. Caes en un estado de inconsciencia sin siquiera darte cuenta.
domingo, 5 de septiembre de 2010
Cobardía
Y así escapó el resto del día hasta que, helada de frío, me rindo sin haber encontrado nada mas que silencio en mí.
El viento me acompaña mientras regreso sin saber la dirección de mis pasos, abrazando mis hombros desnudos en busca de un lugar más cálido. Un lugar que no encuentro porque no es calor lo que busco.
martes, 17 de agosto de 2010
Principio
Hoy respiro aire nuevo. Las últimas nubes desaparecen detrás de las montañas, vestigio de la tormenta. Pero el Sol borra los fríos recuerdos. Comienzo a sentir su calor en mi piel. Mis ojos se abren del todo, agradeciendo con brillante ilusión la hermosa mañana que se alza ante mí. Me miro las manos, como si fueran nuevas. Blancas, listas para ser labradas. Puedo sentir la sangre correr por mis venas. Mi cabello baila con el viento fresco que sopla del este. Mis pulmones se llenan y mis piernas se preparan para trazar lo desconocido. Puedo sentirme a mi misma, y es en ese momento cuando pienso "Sí... el dolor ha merecido la pena. Porque nadie nos retrata cuando nos hacemos pedazos en un rincón oscuro, totalmente a solas. Pero que saquen sus pinceles y cámaras ahora. ¡Que le hagan sitio a la vida!"
Final

La luna decrece suavemente,
brillando tan solo en el reflejo de las espesas nubes.
Esta noche no tengo ganas de seguirte.
No voy a acudir para escuchar tus palabras compradas,
Abandono esta tierra ya marchita.
Estoy cansada de esperar mientras las horas caen lentamente
goteando perezosamente por el cristal de mi ventana.
No voy a quedarme mirando el oscuro camino
soñando que apareces bajo la lluvia.
Adiós, pues mi alma se diluye ya entre las sombras.
Que el viento se lleve mi última despedida.
Adiós, que las hojas caen ya negras, sin vida.
jueves, 12 de agosto de 2010
Dudas

-Nada, quiero estar sola, ahora vuelvo...
-No, no vas a volver. Lo se.
-...
-¿Por qué quieres estar sola?
-Porque lo necesito. Necesito alejarme un momento de la gente. No quiero que me vean así.
-Así... ¿Cómo?
-Así. No quiero responder preguntas que no necesitan respuesta. No quiero recordar lo que intento esconder.
-Pero... ¿Qué ha pasado?
-¡¿Es que siempre tiene que pasar algo?!
-...
-... Hay momentos en los que te vienes abajo, sin más. No hay un motivo que sea obvio. Tal vez sean los recuerdos, tal vez sea la añoranza, tal vez el deseo. A veces las dudas se echan a dormir con un sueño intranquilo y se despiertan asustadas por haberse ausentado, pero nunca se van del todo. Se despiertan y no te dejan dormir. Te atormentan con sus imposibles. En aquello que ya ha pasado que niegan dejarlo atrás. ¡No tiene sentido! Aun así... tan difícil de hacerlas callar. Solo quiero estar sola, en silencio. Que en mi mente solo suspire el viento del este entre las ramas de un árbol alto. Donde el sol dibuje sombras finas y alargadas mientras deja paso a la luz de las estrellas... ¿Es tan dificíl estar sola en un sitio así... y no sentirte sola?
-Quieres estar sola y no sentirte sola... ¿No sería más fácil querer estar con alguien?
-Lo sería... si solo dependiera de ti. Pero no es así.
- ¿...
-¿Puedo ya estar sola?
-Está bien. Volveré al alba. Pero hay nubes esta noche. No verás las estrellas.
-Es igual, tampoco estaré sola... Las dudas no descansan, ¿Recuerdas? Pero tampoco te acostumbras a ellas... su murmullo no cesa y tú siempre lo escuchas, aunque sepas la palabra que va a venir a continuación de la siguiente. Siempre atendidas. Siempre en duda.
-... Duerme algo. Quizás no sueñes con nada. Quizás así estés tranquila. Totalmente a oscuras, en un vacío.
-Hasta mañana.
martes, 10 de agosto de 2010
Pasado
Y los ojos de él… no miraban a la cámara, sino que la miraban a ella, con un infinito amor ardiente. Sus brazos rodeaban su cintura con suavidad y en su rostro gobernaba la paz.
En aquel momento fue la reina de todo… ahora volvía a guardar la fotografía en su mesita de noche y se tapaba con la sabana bajo la luz de las estrellas… las mismas estrellas que brillaban entonces, pero que ahora lo hacían con un dolor amargo, ahogadas en una profunda melancolía.
miércoles, 21 de julio de 2010
Contradicciones

A veces, las acciones y los sentimientos se contradicen. Unas nos impulsan a seguir adelante, a luchar con fuerza por aquello que nuestra alma pide a gritos. Unas se niegan a olvidar, encerrándolo todo a salvo de las otras, más pesimistas... o quizás... más realistas. Más lógicas, más sensatas.
